II.- PRIMERAS MASONAS EN MÉXICO.

  A finales del siglo XIX, bajo el amparo de la Gran Dieta de México, fueron fundadas 2 logias femeninas llamadas “María Alarcón de Mateos” No. 27 (fundada antes de 1890) y “Josefa C. De Cantón” (fundada en 1891), que sesionaban en el Distrito Federal y en Laredo, Tamaulipas. Estas logias femeninas se disolvieron en el año de 1897.

Estas logias no eran de adopción, pero solo eran autónomas en su régimen interno, y estaban sometidas al gobierno de la Gran Dieta, en especial a su promotor, el Hermano Ermilo G. Cantón, quien bajo presiones de las logias masculinas de ese tiempo, se vio obligado a disolver las logias femeninas.

 Posteriormente, durante los años de 1930 a 1935, bajo el auspicio de la Gran Logia Independiente Mexicana (que años más tarde se fusionaría con la Gran Logia Valle de México), fueron fundadas las logias:

 1.-Emancipación Dogmática No.1

2.-Alma Libre No. 2

3.-Izquierdas No. 3

 Estas tres logias fundaron el 12 de octubre del año 1935, la Gran Logia Emancipación Dogmática Femenina, con sede en el Distrito Federal. Esta gran  logia desapareció a principios de la década de 1960 a 1970.

 Esta masonería femenina no era de adopción y trabajaba con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, y mantuvo su autonomía jurisdiccional de la masonería masculina.

 La masonería de adopción en México solo ha existido en los estados del sur del país, con rituales completos, propios de su organización, pero diferentes a la masonería de adopción que se promovió en Europa y Norte América. Sus cuerpos son denominados “Centros Paramasónicos Femeninos” y como tales están circunscritos al régimen de las logias masculinas que los patrocinan.

La masonería de adopción nunca ha sido promovida en el centro y el norte de México, por lo que las mujeres que se han integrado a la masonería lo han hecho directamente en las logias femeninas y mixtas, ya sea en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado o en el Rito Nacional Mexicano.